79. Su error
NARRADOR
La última manada seguidora de los antiguos Reyes había caído, frente a un lobo negro rodeado de bruma, con sus fauces llenas de sangre y restos de piel, estaba el Alfa hecho pedazos.
Más allá de él, un mar de muertos y sangre se extendía por todo el lugar, pero él no quería detenerse.
Alzó hacia los cielos otro aullido aterrador, haciendo temblar a sus enemigos, incluso a Layka, quien se acercaba sigilosa por su espalda sin saber que aquel lobo ya la había sentido.
Ese mismo aullid