Cap. 66: Perseguidores
—¿Son dulces estas frutillas? —pregunta Sofia a una señora de pelo negro que atiende uno de los puestos de la Feria Central.
—Sí, muy dulces, solo tiene que ver el rojo brillante que tienen. Pruebe una para comprobarlo —ofrece la vendedora con amabilidad para asegurarse esa venta.
—Mmm, sí, son realmente muy ricas, deme un kilo por favor —pide la mujer chupándose la punta de los dedos, saboreando el sabor dulce que aún le dura en el paladar.
—Es usted muy bella, ¿Tiene que ver con las frutas