Cap. 42: Venganza
Con un fuerte pitido en los tímpanos por el estruendo de la explosión, Sofía logra levantarse de la acera soltando un gemido de dolor al sentir una punzada de su brazo cuya sangre ha empapado la venda. Al ver que en su mano aún sostiene el arma la deja caer como si quemara, mirando lo que ha hecho con ella, hace solo unas horas temía que su novio fuese un asesino, pero ahora ella lo es, se puede consolar diciéndose que ha sido en defensa propia, pero ni siquiera ese pensamiento es capaz de quita