El aire era frío y denso mientras Agatha, Samer y Khaled se acercaban al edificio abandonado que el rastreador había señalado. Estaba rodeado de una cerca oxidada y cubierto por una gruesa capa de vegetación que lo hacía casi indistinguible del paisaje circundante. A simple vista, no parecía ser un lugar relevante, pero Agatha sabía que las apariencias engañaban.
—¿Seguro que esto es? —preguntó Khaled, mirando el edificio con una mezcla de escepticismo y desconfianza.
Samer asintió mientras aju