POV de Roman
Jason y Lucian prepararon un festín para los cinco… o mejor dicho, para seis ahora.
Lucian había cocinado platos tan sabrosos que nos hicieron preguntarnos si ese bastardo se había equivocado de vocación. Tal vez debería haber sido chef en algún hotel de cinco estrellas en lugar de fabricante de drogas o asesino salvaje.
Imaginen a un hombre que puede cortar una garganta sin pestañear, matando a sangre fría como si fuera una tarea diaria, y aun así cocina como un experimentado padr