POV de Roman
Todo el día lo pasamos gestionando el caos en la finca. Cada uno de nosotros se encargó de distintos asuntos junto con nuestros equipos de seguridad y comandos. Algunos de los nuestros habían muerto, los heridos estaban siendo atendidos en el hospital, y los cadáveres de nuestros enemigos fueron cargados en camiones para ser enviados de regreso a esos bastardos que lo habían provocado todo, arrojados en sus puertas como regalos podridos.
Para cuando regresamos a casa al anochecer,