Caine
Lo trajeron justo antes del amanecer. Lo supe antes de verlo. Se percibía un cambio particular en el ambiente cuando traían a alguien herido, pero aún con vida. Era una tensión persistente, punzante e inconclusa.
Las puertas de la cámara se abrieron y dos guardias lo arrastraron entre ellos. Apenas podía mantenerse en pie y, tal vez, si la situación hubiera sido al revés o ligeramente diferente, lo habría compadecido.
La sangre le empapaba el costado, oscura y secándose en parches irregul