Vientoluz, situada en una región costera, gozaba de un clima templado durante todo el año, pero en esos días, una tormenta había tocado esta ciudad, provocando un descenso brusco de la temperatura.
Al día siguiente, el termómetro apenas marcaba diez grados, un frío insoportable.
Por suerte, Valeria y Rebeca habían aprovechado su día de compras ayer para adquirir un abrigo grueso y una bufanda, que hoy vestía Valeria, abrigada, saliendo a desayunar con Álvaro.
La familia Soler, de antigua estirpe