—Mmm, aquí es de noche. Acabo de bañarme, y en un rato después de secar mi cabello, me iré a dormir.
Respondió Valeria acostada en su cama, tomando el libro de la mesita de noche y hojeándolo: —Laura, ¿por qué me llamas a larga distancia?
—Señorita, llevas varios días fuera del país, me preocupaba que no estuvieras comiendo bien o descansando adecuadamente —expresó Laura con preocupación—. Recuerdo que una vez fuiste a Polonia por trabajo y vomitaste al llegar al hotel.
Valeria se sintió cálidam