Habían aprovechado otra de las excéntricas fiestas de la reina para poder escabullirse juntos. Habían nadado hasta los limites del reino internándose en el reino maldito.
Ante los ojos fríos del rey Kaito, esos dos sujetos no valían demasiado para el. Últimamente se habían vuelto un dolor de cabeza. Tan solo una molestia cansina.
-Las exploraciones van progresando, en seis meses se ha cumplido con gran parte de las zonas del océano, hemos estado ya descartando los lugares donde no se han hallad