Capítulo 26. Amenaza
Nick se movió, buscando el calor de Benjamín, sin embargo, se encontró completamente solo en la cama.
El muchacho gimió con frustración, su despertar era atípico, él esperaba tener el calor de Benjamín a su lado. Estaba siendo sentimental, pero le importaba tres pepinos, total nadie estaba para verlo o juzgarlo.
Nick se rindió, abrió los ojos y barrió la habitación con la mirada. Él se incorporó ligeramente. Un gemido abandonó sus labios, estaba dolorido y satisfecho, muy satisfecho.
—¡Mierda!