Pov Austral
Llegamos a Londres y, en el aeropuerto, ya nos esperaba personal del hotel en el que nos quedaríamos.
—¿Queda muy lejos el hotel, Kansas?
—No mucho, señorita —interviene el chofer; y ella le sonríe.
—Me dijeron señoritaaaa —susurra a su hermano; y Kansas la abraza y le da un beso.
—Para mí siempre serás mi enana.
—Ya tengo trece
—Así tengas 20. No dejarás de ser mi enana, Ángeles.
—Te amo, Kansas.
—Te amo.
Él le da un beso más y después, todos seguimos al conductor y subimos a la ca