* * * * * * * * * * * Kansas * * * * * * * * * *
—Gracias, doctor
—De nada, hijo —responde amablemente al dar una palmada en mi hombro.
—Prometo que, en menos de un mes, tendré el dinero.
—Lo sé —me sonríe—. Cualquier cosa que se te ofrezca, no dudes en llamarme —me vuelve a reiterar el amable médico.
—Muchas gracias
—Es un placer —sonríe—. Ahora entra a ver a tu hermana —me pide—. Que ya ha de estar desesperada por verte —menciona divertido—. No ha dejado de preguntar por ti desde que se despe