* * * * * * * * * * * Austral * * * * * * * * * *
Luego de unos minutos, reacciono.
—¿Es cierto eso? —pregunto desconcertada al dirigir mi mirada a mis trabajadores que se encontraban, en ese momento, en la recepción de la empresa. Sin embargo, ninguno se atreve a responder; así que dirijo mi mirada a la persona con la que más tiempo pasaba aquí—. ¿Cinthia? —le digo y esta me mira nerviosa—. ¿Es cierto eso? —le pregunto seria.
—Austral…, no…, claro que… no —titubea— o… o… tal vez sí —añade inse