Capítulo 7.4: Atenea y Philip.
Intentando contener la respiración, Gael observó con atención como Atenea, completamente desnuda, revisaba el lugar.
Temió ser descubierto cuando, en más de dos ocasiones, los ojos de la antigua reina se posaron en el lugar en el que él se había ocultado.
―Atenea… ―gruñó irritado Philip cuando la mujer se inclinó para levantar una pequeña roca del suelo cercano a la cascada ― Por favor, no vayas a… ―
Sin escucharlo, Atenea lanzó la piedra directamente hacia Gael, quien, sorprendido, tuvo que in