Capítulo 5.2: Víctima.
Por inercia y por la dureza en su voz, Máximus se enderezó antes de dedicarle una profunda reverencia al hombre que tanto le había exigido en su vida, sin embargo, Bastián no dijo nada, sino que soltó un gruñido irritado, provocando que Máximus se tensara al dirigir su mirada hacia él.
― ¿He hecho algo malo, excelencia? ―
―Sí, hiciste algo terrible ―gruñó Bastián como respuesta
―Bastián, cielo ―susurró Petra
―Ven aquí ―le exigió Bastián pasando del comentario de su compañera
Obediente, Máximus