Capítulo 32.6: Una última aventura.
A modo de respuesta, Dante sólo se encogió de hombros con una sonrisa traviesa.
―Bien, bien, está bien ―suspiró Alastor ―Aquí voy ―dijo limpiando el cuchillo antes de cortar un trozo de su bizcocho
― ¡Que lo muerda! ¡Que lo muerda! ―comenzaron a canturrear todos cuando Alastor cortó un trozo decente de su mitad de pastel
―No lo pienses tanto papá, solo muérdelo ―rió Anna al ver como Alastor dudaba
―Ah, claro, a su pequeña sí le hace caso ―se burló Lysander cuando el alfa dio un gran bocado
―Obv