Capítulo 32.5: Azúcar para el alfa.
―Pero cariño… ―gruñó Alastor pateando el suelo en un pobre intento de hacer un berrinche ―Sabes que odio lo dulce ―
―Vamos vida mía, es el último pastel que te obligaremos a comer en el año ―rió la Luna divertida
―Así es, no habrá más azúcar para ti hasta el próximo año mi cachorrito querido ―canturreó Idylla con alegría ―Pero por esta noche, todos queremos verte atiborrarte ¡hic! Así que cúmplenos el capricho ―agregó tambaleándose al levantarse de su lugar
―Sí, esto… mamá, creo que deberías de