Capítulo 27.2: Destino caprichoso.
Guiado por su emoción y su instinto, Bruno intentó caminar en dirección a Marco, sin embargo, la severa mirada de Alastor clavándose en él y Anna aferrándose a su chaleco, le impidieron avanzar más.
―Ahora no… ―le susurró Anna ―Hablemos de ello cuando la presentación termine, hay algo que debes de saber antes de hacer un movimiento con mi hermano―
Notando la urgencia en la voz de la princesa, Bruno asintió, y tras una última mirada a Marco, ambos volvieron a subir al escenario.
Con la experiencia que ya lo caracterizaba, Bruno volvió a tomar el control sobre la situación.
Al principio, el pianista dio una vaga disculpa por su momento de distracción, alegando un problema técnico con el micrófono. Después, pasó a explicar su principal motivo para estar ahí.
Lo primero en su lista, era el promocionar su futura colaboración con la joven heredera, Anna Moretti, cuyo gran talento, lo había inspirado en una fiesta organizada por el heredero Benedetti.
Explicó que, aquella noche, en una inoce