8. El vestido perfecto
Estaba por decirle que me responda, cuando mi futura suegra nos interrumpió.
—Muy bien tortolitos, es hora de que Jasen se vaya, ya llegaron tus amigas y también las chicas de la boutique —Informo a Jasen y sonreí, definitivamente la señora Erika era la única que podía dominar a su hijo.
—Está bien mamá, ya hemos escogido los lugares con Aranza —me miro y me —, me voy cariño, nos reunimos más tarde para ir con Paola a los lugares que escogimos —aviso por lo que asentí y dejo un beso en mi mejil