25. Algo para ti
Terminamos de tomarnos la copa de vino y Jasen se quedó mirándome por un par de segundos y sonrió.
—Gracias —dijo y lo mire sonriente—, gracias por creer en mí y darme una oportunidad —dejo un beso en mi frente.
Después junté mis labios a los de él y lo besé, ahora lo podía hacer libremente. Ambos nos besamos de manera correspondida, se sentía muy bien.
—¿Me acompañas a ver a mis padres? —pregunto y asentí
Me coloqué los zapatos y fui a dejar las copas de vino junto con la botella a la cocina,