30. Acuerdos
Cerré mis ojos, esperaba calmar mis pensamientos para poder pensar de manera correcta y que no le pase nada a mi esposa y mucho menos a mi hijo.
—Devuélveme a mi esposa y yo te devolveré a tu hijo —dije de manera segura, todos me miraron enojados.
—¿Cómo se que no me estas mintiendo? —pregunto Dylan
—Tienes razón, el niño es hijo tuyo, yo deseo a mi esposa a mi lado, con ella podremos tener más hijos, que sean de nuestra sangre y no ajenos —respondí tratando de sonar seguro de mis palabras.
—De