Mundo ficciónIniciar sesiónAprieto los dientes, saco el cargador de la pistola y reviso que tenga las suficientes balas, le quito el seguro y echo cabeza. Rememoro cómo debo posicionarme; con las piernas separadas, los brazos rectos y los hombros perpendiculares a estos.
No lo observo cuando sale, solo espero un minuto para seguirle y me confundo entre la maraña de matorrales. Cierro los ojos cuando lo tiran al suelo con tanta agresividad que alcanzo a oír el quejido de sus huesos y a &eacut







