NARRADOR
Laura iba prolijamente vestida cada día a su trabajo. Era muy diferente su trabajo a lo que ella había imaginado. Había pensado en comenzar en el casino al terminar su período de prueba de tres meses. Ver a los pacientes morir era muy doloroso para ella, por lo que prefería ver apostadores empedernidos alrededor de una mesa recibiendo cartas.
El sueldo que cobraba era realmente bueno, así como también los beneficios adicionales. Allí no necesitaba usar ropa costosa ni ir maquillad