Espera — dijo desesperado. Ella se dio vuelta y lo miró. El sudaba… estaba nervioso “O por Dios, como puedes estar tan atractivo…” pensó ella.
¿Si?
Quiero hablar contigo…— bajó la cabeza — sobre lo que pasó — Eleanor tensó el cuerpo.
No creo que sea necesario — dijo cortante.
Para mi si… — dijo él y le señaló una butaca. Ella dejó las bolsas, que apretaba nerviosa, en el suelo y se sentó. El comenzó a pasear por la habitación, pero cuidando de no acercarse a ella. Cualquier cosa, menos atem