Piezas incómodas.
Chelsea Hale.
Nos quedamos hasta muy tarde en el trabajo.
—Chelsea, paremos por hoy. Es tarde. —dijo Adrian en un tono preocupado.
Levanté la mirada.
—Está bien. —sonreí.
Me había apasionado tanto en mi primera tarea que no me había dado cuenta de la hora. Giré la mirada, todos en la oficina ya se habían ido. Solo nos quedábamos él y yo.
—Discúlpame, no me di cuenta del pasar del tiempo.
Mi atractivo jefe, sonrió con dulzura.
—No pasa nada, sé lo qué es, sentirse apasionado por algo y no po