Mundo ficciónIniciar sesiónNo sé en qué momento se me pudo ocurrir semejante idea. Pagarle un amante a mi esposa para quedarme con su fortuna.
Lo más molesto de todo es que, desde ese día que Luca los presentó y le propuso a Pía pagar por sus clases de pintura con ese tipo, el brillo de sus ojos regresó. Ha cambiado hasta su forma de vestir, me rehúye en la cama, ya no me abraza, l







