Giacomo
Camino de un lado al otro en la oficina improvisada en la pequeña casa que alquilé cerca de la casa de Isabella. Las evidencias están a la vista, Claudio trama algo.
—No me gusta lo que estoy viendo, ese movimiento es inusual entre los hombres de seguridad de su casa.
Uno de los hombres de mi seguridad se levanta del sofá, se mete las manos en los bolsillos.
—Sí, así mismo es, por eso quería que lo viera, las ubicaciones son precisas, gracias a las coordenadas que nos dio.
—Esas las con