Me levanto de la cama y avanzo hacia la ventana, cálculo que estoy en un tercer piso, es una casa muy grande, incluso más que la que comparto o compartía con Claudio. El único contacto humano que tengo es con la chica del servicio, enfermas y médicos.
Veo un inmenso jardín y perros corriendo de un lado al otro, el sitio está rodeado de guardias, suspiró pensando si pase de una cárcel a otra. Han pasado diez días desde que me rescataron, me siento mejor físicamente, pero mental y emocionalmente