Capítulo 31. Justicia
El tesoro ya estaba seguro en un lugar de Finlandia que sólo conocían Agnes y Mikhail, fuera de Helsinki, y cuidadosamente dividido en partes iguales.
Una pequeña fracción fue vendida en el mercado negro, dándoles capital suficiente para mejorar sus negocios sin llamar demasiado la atención, y para que Kasparov hiciera una compra que aún no le revelaba a su esposa.
Aunque sólo sería cuestión de tiempo para que alguien se percatara de sus nuevas inversiones y comenzara a hacer molestas indagac