Capítulo 25. Perdiendo apoyo
Agnes se recuperaba lentamente de los efectos del narcótico que Benito Murano le había puesto en su bebida.
Aunque lo más herido era su dignidad, y su orgullo. Se sentía una tonta por haber caído a causa de su vínculo de confianza con Carola Montoya.
La apreciaba, pero nunca debió confiar.
Era su primera lección, pero, aparentemente, era más sencillo aprender a disparar y lanzar cuchillos, que comprender que cualquiera a su lado podía ser un enemigo.
Sin duda se había metido en un mundo ruin.