Capítulo 17. La infiltrada
Al día siguiente, ambos fingieron que olvidaban todo lo sucedido durante esa noche en que todo pareció desbordarse y se centraron en el trabajo y el entrenamiento, ahora con mayor precisión.
Él se concentró en la lucha cuerpo a cuerpo y la puntería de ella, además del uso de la daga.
Mikhail asignó a dos hombres de confianza para que ayudaran a Agnes en lo que ella les pidiera que hicieran, mientras, por su lado, él colocaba un equipo paralelo que la mantuviera relativamente a salvo del peligro