Capítulo 16. Sólo son negocios
Agnes se quedó largos minutos observando a Mikhail, con la respiración profunda y acompasada, dormido a su lado, mientras iba hilando poco a poco los recuerdos de lo que había sucedido la noche anterior.
Lo observaba aún abrumada, mientras el fuerte pecho subía y bajaba, y los mechones de cabello rubio, aún húmedos, le caían sobre la frente.
Entre sus extraños celos, la bebida en exceso, y las palabras que le había escuchado decir y misteriosamente la lastimaban, todo se mezclaba en un ruido me