Capítulo 14. Una noche complicada
Mikhail tenía mucho que pensar y Agnes no insistió más en el asunto de Montoya, por ahora. La entrenó durante la tarde en algo de puntería con un par de armas, forzándola a utilizar la mano izquierda también, y luego de cenar se despidieron, dirigiéndose cada uno a su habitación.
Él aún estaba confundido con su rechazo, porque, el resto del tiempo, no parecía despreciarlo o detestarlo.
Eso era extraño.
Durante el día habían cocinado juntos como una pareja bastante normal, almorzaron en el come