Capítulo 15. Marcada
Para Valter, la situación frente a él, que se desplegaba como un teatro singular del que era testigo privilegiado, fue bastante obvia. La joven de ojos azules y afilados, que había llegado con la bandeja de bebidas, por alguna razón extraña, en su local, resultaba ser la nueva y peculiar esposa de su amigo, un hombre que habitualmente era mujeriego y de carácter algo salvaje, y ahora estaba como adormecido.
Y era una mujer bastante atractiva, que se movía como una gacela en esos zapatos de tac