CORPORACIÓN HARRY
—Créeme, lo intenté, pero Rosa es un hueso duro de roer. Casi me saca los ojos con el tenedor —se quejó Alan, haciendo un puchero mientras miraba a Lucas, quien le devolvió una mirada de complicidad.
Lucas cruzó los brazos y se recostó en su silla. —¿Qué pasó con eso de que sabes cómo tratar a las mujeres, Alan? —preguntó, entornando los ojos.
Alan se aclaró la garganta, ajustándose la corbata. —Rosa no es cualquier mujer, Lucas —murmuró, pasándose las manos por el cabello neg