Capitulo 29: Cena anual familiar.
Toda la tarde nos la pasamos experimentando uno en el otro, las sin fin de posiciones y posibilidades.
Los rayos del sol entraban por la ventana, iluminando la habitación y creando una atmósfera cálida. Cada caricia, cada beso, cada gemido se entrelazaban en un baile apasionado.
La tensión entre nosotros era palpable y la habitación se llenaba del aroma del deseo.
Finalmente, la noche llegó y nos acurrucamos en la cama, exhaustos y satisfechos.
Estaba recostada en la cama, abrazando a Freddy. N