Capítulo 53.
El impacto fue imprevisto, nadie estaba preparado para algo como eso.
Gritos de horror comenzaron a escucharse desde todas direcciones.
Elisa había quedado torcida e impactada en una de las esquinas de la jaula, no podía moverse, sobre ella estaba Miel.
— ¡Miel… despierta! —gritaba Elisa cada vez teniendo más complicaciones para continuar respirando.
— ¡Miel… por favor… despierta…!— Decía entre sollozos.
Elisa estaba desesperada, esas respiraciones continuas y constantes, cada vez se volvían má