Capítulo 49.
En medio de las suplicas que Elisa tenía para con su mate destinado, una licántropo se acerca a ella y le pone una mano de manera reconfortarte en el hombro.
— Tranquila pequeña, todo estará bien.
Elisa abre los ojos para encontrarse con una hermosa mujer loba de piel oscura y curiosamente el cabello completamente blanco, el contraste la hacía ver muy hermosa pero sobre todo la calidez de su mirada la tranquilizaba.
La humana no pudo hacer otra cosa que no fuera dejar que una sola y pequeña lag