Capítulo 18.
Al momento de querer entrar a la habitación de Elisa, la puerta rápidamente fue abierta desde el interior.
Lita se veía desesperada y al mismo tiempo ilusionada al encontrarse frente a ella de manera sorpresiva con el Alfa, no pudo hacer otra cosa que sonreír.
— Alfa, alfa —repitió ella— su mate está despierta.
Braham de manera tranquila asintió y entró en la habitación para encontrarse con Elisa aun vestida con la ropa que solo unas horas antes era blanca e impoluta, para haberse convertido en