Capítulo 123.
Al mismo tiempo que esto pasa, Roman comienza a golpear a Braham culpándolo de todo lo que ha pasado en su vida.
— No te das cuenta tú eres una maldición para mí, ser hijo de quién eres, solo me recuerda la traición que he vivido toda mi vida, deberías estar dispuesto a servirme hasta tu ultimo respiro en compensación.
Los golpes eran contundentes y específicos, su cuerpo estaba luchando por recuperarse de las heridas, pero los zarpazos y las puñaladas que recibía de Roman eran dolorosas hasta e