16. Mi sueño está allá
Suena el teléfono. Dejo el cepillo en la mesa y corro a la cama para ver quién es. Lo tomo apresuradamente al ver el nombre en la pantalla. He estado tan cómoda aquí que no me he acordado de ella para nada.
- Hola -
- Hummmmmm. Hola. Te olvidas por completo, amiga. -
- Lo sé. Discúlpame Estela. -
- Ya, ya. Cómo estás?
Guardo silencio por un segundo. No sé cómo empezar con lo que tengo que decirle.
- Qué, qué pasa? -
- Estoy bien Estela. Muuuuy bien. De hecho demasiado bien jajajajjaa. -
- Me