14. Las respuestas están ahí
Acostada en mi habitación observo la foto en la pared. Mamá y yo caminamos por el acantilado del hotel, cuando aún no era tan popular y tan grande como ahora.
El viento mueve nuestras largas y negras cabelleras rizadas y nuestras faldas anchas. Al fondo, el mar embravecido azota sus olas.
Ese día llegamos al pueblo para comenzar una nueva vida. Yo tenía 15 años.
Dejamos la mudanza sin desempacar y fuimos a recorrer la playa.
Es la misma foto de mi habitación en la ciudad. Cuando me fui de a