La sonrisa de Tamara se amplió, pero esta vez, había algo oscuro en sus ojos, algo que Alejandro no había notado antes. Se acercó más, hasta que pudo sentir su perfume, uno que le recordaba noches que prefería olvidar.
—¿Estás seguro de eso, Alejandro? —murmuró, inclinándose un poco hacia él—. Porque no pareces tan seguro.
Alejandro retrocedió un paso, su mente buscando desesperadamente una salida. Sabía que, si Tamara había regresado, no era solo por casualidad. Era calculadora, siempre lo hab