Horas despues Luciana decidió quedarse más tiempo en la oficina ya que el pequeño percance que había tenido hace unas horas atrás no le impidió seguir con sus cuestiones laborales.
El reloj marcaba las seis de la tarde, y Luciana recogía lentamente sus cosas, tratando de calmar la tensión que había sentido todo el día desde la incómoda conversación de la mañana con los padres de Héctor. Estaba a punto de salir de la oficina cuando Susana, la madre de Héctor, apareció en la puerta, deteniéndola