Tomó una respiración profunda, sus dedos vacilando sobre el teclado. Sabía que no podía seguir así, guardando silencio sobre lo que sentía. No más juegos. No más mentiras.
"Estoy bien, Alejandro... es solo que esto es un caos. Creo que todos estos problemas que tenemos, la empresa, todo eso me está afectando, nos están destruyendo a ambos. Y quien más sabe si ese periodista, Ernesto Figueroa, tiene más cosas de ti que yo no sé. ¿Qué pasa si él sabe más de lo que crees? ¿Y si esa información me