—Alejandro, nunca imaginé que mi vida tomaría este rumbo. Pero ahora, no puedo imaginar un futuro sin ti ni sin nuestras hijas. Todo lo que hemos vivido me ha hecho darme cuenta de que estoy exactamente donde quiero estar. Contigo.
Alejandro la miró profundamente a los ojos, sintiendo cómo esas palabras resonaban dentro de él. Sabía que el camino no había sido fácil, pero también sabía que no cambiaría nada de lo que habían vivido, porque todo los había llevado a este momento.
—Luciana, todo lo