De reojo, Luciana lo observó mientras sus palabras comenzaban a formarse, su voz suave pero cargada de emoción.
—Sabes, he estado pensando… —Luciana suspiró, como si liberar esas palabras fuera tan difícil como respirar en un lugar demasiado lleno de aire denso. —No sé cómo le voy a decir a mis padres lo nuestro. Después de todo, mi madre fue capaz de separarnos. ¿Y si ella está usando a Tamara para vengarse? Para destruirnos de nuevo...
Su voz se quebró un poco, una mezcla de miedo y frustraci