— ¿Cuánto deseas por entregarme a tus protegidos? — Pregunto David al Duque sin mediar palabra alguna y deseando que el Duque accediera a su negociación.
— ¡Creo que eso no será posible David! Aunque no son mis protegidos, pero ni aun así te los entregaría, creo que cualquier problema entre ustedes, solo ustedes deben solucionarlo.
— ¡No seas hipócrita Duque! También te has estado beneficiando de todo lo que Rubí me ha robado, pero no creas que por haber incendiado mi centro de distribución me