Mi madre daba gritos de desconsuelo en la habitación, mi padre tendido en la alfombra de la habitación con su arma en la mano, misma arma de la cual hoy en día guardo en el cajón y de la cual conservo para mí como un recuerdo de lo que se debe y no hacer en la vida, ¡Nunca muerdas la mano de quien te da de comer! Así como también me aplique la ley de ¡Nunca perdones a quien te da comer si este te quita lo más importante de tu vida!
Así que en todo sentido y después de averiguar que David fue e